
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el alto al fuego en Oriente Medio se encuentra en una situación crítica, luego de rechazar una contrapropuesta presentada por Irán para avanzar hacia una salida al conflicto regional.
La tensión volvió a aumentar después de que Teherán exigiera el fin de la guerra en la región, el levantamiento del bloqueo estadounidense a sus puertos y la liberación de activos iraníes congelados en bancos extranjeros. La respuesta fue descartada por Trump, quien calificó la propuesta como “totalmente inaceptable”.
El mandatario estadounidense afirmó que la tregua se encuentra bajo “respiración asistida” y comparó su estado con un paciente con muy pocas posibilidades de sobrevivir. Sus declaraciones reflejan el deterioro de las negociaciones entre Washington y Teherán, en medio de temores por una reactivación de las hostilidades en el Golfo.
La incertidumbre también golpeó los mercados energéticos. El posible fracaso de las conversaciones ha reducido las expectativas de una pronta reapertura del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte mundial de petróleo. Como consecuencia, el precio del Brent del Mar del Norte volvió a ubicarse por encima de los $100 por barril.
Irán exige cese regional y descongelamiento de fondos
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán explicó que su propuesta incluye el fin del bloqueo naval estadounidense y el cese de la guerra en toda la región. Esto implicaría también detener los ataques israelíes contra Hezbolá en Líbano, grupo respaldado por Teherán.
El portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, sostuvo que una parte central de las exigencias es la liberación de recursos pertenecientes al pueblo iraní que, según Teherán, permanecen bloqueados desde hace años en entidades financieras del exterior.
Programa nuclear sigue como punto de fricción
Uno de los principales obstáculos para alcanzar un acuerdo sigue siendo el programa nuclear iraní. El levantamiento de sanciones reduciría la capacidad de presión de Washington sobre Teherán, especialmente en lo relacionado con los límites a sus actividades nucleares.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que la guerra aún no puede darse por concluida, al señalar que todavía existe material nuclear que debe ser retirado de Irán.
Mientras las partes mantienen posiciones enfrentadas, Trump incluso evalúa retomar la escolta de navíos en el estrecho de Ormuz, una medida que había suspendido el pasado 5 de mayo. La decisión dependerá del rumbo que tomen las negociaciones y del nivel de riesgo para la navegación en la zona.
Con el diálogo estancado, la tregua en Oriente Medio entra en una fase decisiva. El desenlace no solo marcará el futuro inmediato del conflicto, sino también la estabilidad energética global y el equilibrio político en una de las regiones más sensibles del mundo.




