
Más de 28 trabajadores humanitarios en Nepal han perdido sus empleos debido a recortes presupuestarios de USAID, según reportes recientes. Esta situación ha generado preocupación internacional por el impacto en la estabilidad de comunidades vulnerables.
Los afectados han recurrido a medidas extremas, incluyendo el trabajo sexual, para cubrir sus necesidades básicas, lo que pone en riesgo su salud y seguridad.




