Shanghai presentó un plan para convertirse en una zona líder mundial en conducción autónoma, con metas claras para 2027: que vehículos autónomos de nivel 4 realicen más de 6 millones de viajes de pasajeros y abrir más de 5,000 kilómetros de carreteras dedicadas a esta tecnología. Además, se espera que más del 90 % de los vehículos nuevos cuenten con funciones de conducción asistida de niveles 2 y 3.
El plan, anunciado en la Conferencia Mundial sobre Inteligencia Artificial, contempla la colaboración multidimensional entre plataformas de datos, bases de capacitación, tecnologías clave y marcos regulatorios. Se ampliarán las zonas dedicadas a la conducción autónoma en distritos como Pudong, Fengxian y Minhang.
Para acelerar el desarrollo, Shanghai utilizará 500 vehículos de transporte compartido para recopilar datos y establecerá un sistema de evaluación a gran escala para validar modelos de conducción autónoma, facilitando su producción masiva y operación segura.

