La noche del jueves quedará grabada en la memoria de los salvadoreños. En el estadio Cementos Progreso, donde la marea azul apenas ocupaba un pequeño rincón de la tribuna, La Selecta rugió más fuerte que nunca y consiguió un triunfo histórico: 1-0 ante Guatemala en el inicio de la fase final de la eliminatoria rumbo al Mundial 2026.
25 años después, la historia se repite
Desde el lejano gol de Raúl Díaz Arce, hace un cuarto de siglo, El Salvador no sabía lo que era celebrar en tierras chapinas. Ayer, Harold Osorio tomó el relevo de aquel recuerdo y con un derechazo lleno de fe devolvió la sonrisa y la esperanza a todo un país.
Un estadio vestido de azul y blanco… pero de Guatemala
Los 11 mil boletos disponibles se vendieron en cuestión de horas y el Cementos Progreso se vistió de azul y blanco, pero con la bandera guatemalteca como protagonista. Sin embargo, en un pequeño sector se hicieron sentir los salvadoreños, que no dejaron de cantar y que terminaron celebrando como nunca.
La fórmula del “Bolillo”
El plan del técnico Hernán Darío Gómez fue claro: orden, disciplina y paciencia. La defensa trabajó como una muralla y el mediocampo cortó cada intento rival. No hubo brillo en ataque, pero sí inteligencia para esperar el momento justo. Y ese momento llegó.
El gol de oro
Minuto 78. Tiro de esquina de Nathan Ordaz. El balón viaja al corazón del área y ahí aparece Osorio, enchufado, decidido, imparable. Con la pierna derecha empuja la pelota y la clava en el arco guatemalteco. Estallido. Silencio en la grada local. Grito eterno en las gargantas salvadoreñas.
El héroe bajo los tres palos
Si Osorio dio el gol, Mario González se encargó de blindar el triunfo. Una vez más, el guardameta se vistió de héroe con intervenciones seguras que evitaron el empate. Su figura se agiganta cada vez más como referente de esta selección.
El sueño sigue vivo
El pitazo final confirmó lo que muchos soñaban: El Salvador arranca con paso firme la ruta hacia el Mundial 2026. Tres puntos de oro que reavivan la ilusión de todo un país que, al menos por una noche, volvió a creer que la Azul puede estar en la cita más grande del fútbol.




