Una investigación sobre el desastre aéreo más mortífero de Corea del Sur reveló que un piloto apagó por error el motor equivocado, según informaron medios locales.
El vuelo 2216 de Jeju Air se estrelló en diciembre, causando la muerte de 179 personas. La aeronave chocó contra una barrera mientras intentaba aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Muan, luego de que un ave impactara contra uno de sus motores.
La publicación de los resultados de la investigación, prevista para el pasado fin de semana, fue pospuesta tras las protestas de las familias de las víctimas, a quienes se les habían comunicado los hallazgos.
Las familias acusaron a los investigadores de responsabilizar únicamente al piloto e ignorar otros factores que contribuyeron al accidente.
Hubo momentos de tensión cuando los familiares interrumpieron con protestas la rueda de prensa en la que se anunciarían las conclusiones.
Antes del inicio del evento, los investigadores informaron que no se encontraron fallos en los motores del Boeing y que una serie de errores de los pilotos provocó que el avión descendiera demasiado rápido y sin desplegar el tren de aterrizaje.
La mañana del 29 de diciembre, los pilotos del vuelo 2216 reportaron un impacto de ave y emitieron una llamada de emergencia (“mayday”) mientras se aproximaban a la pista.
El Boeing 737 se dirigía a Muan tras haber despegado de Bangkok, Tailandia. Los pilotos intentaron aterrizar desde la dirección opuesta. Un video mostró al avión aterrizando de panza, sin tren de aterrizaje, deslizándose hasta impactar contra una barrera de hormigón.
La aeronave explotó al chocar con el muro al final de la pista. Solo dos tripulantes, ubicados en la cola del avión, sobrevivieron.
Los motores fueron enviados a Francia en marzo para su análisis. Las recientes conclusiones de la Junta de Investigación de Accidentes Aéreos y Ferroviarios de Corea del Sur confirmaron que el piloto apagó el motor izquierdo, que funcionaba correctamente, en lugar del derecho, que había sido seriamente dañado por el ave.
La investigación ratificó las conclusiones preliminares obtenidas por expertos al analizar el video y los momentos finales del vuelo. Las grabadoras de vuelo se quedaron sin energía durante los últimos cuatro minutos, dificultando el análisis.
“El piloto debió haber desconectado el motor derecho, que estaba dañado por el impacto con el ave, pero apagó el izquierdo, que aún funcionaba, y la caja negra y el suministro eléctrico fallaron”, declaró a la cadena MBN un funcionario involucrado en la investigación.
Sin embargo, las familias cuestionaron que el informe no mencionara la barrera de hormigón al final de la pista, factor que, según ellas, agravó el accidente.
“Las familias de los fallecidos exigen una investigación justa y transparente”, señalaron en un comunicado, e instaron a que la rueda de prensa se realice “solo cuando se haya completado un examen exhaustivo”.
Kim Yu-jin, portavoz de las familias, agregó: “Cuando los investigadores adoptan una postura, deben respaldarla con documentos que puedan convencer a las familias”. Añadió que la forma en que se comunican los resultados puede afectar las compensaciones que reciban.
Críticas sindicales
El sindicato de pilotos de Jeju Air también criticó las conclusiones, alegando que se enfocaban exclusivamente en el error humano y minimizaban otros factores.
No obstante, una fuente cercana a la investigación aseguró a Reuters que los hallazgos no se modificarán, ya que están respaldados por evidencia clara.
Tras el accidente, el Ministerio de Transporte de Corea del Sur anunció en enero la eliminación de barreras de hormigón en siete aeropuertos.
En mayo, las familias de las víctimas presentaron una denuncia penal contra el director ejecutivo de Jeju Air, Kim E-bae, a quien acusan de negligencia profesional. Kim figura entre las 24 personas investigadas por el caso.

