Un núcleo de hielo que podría tener más de 1.5 millones de años ha llegado al Reino Unido desde la Antártida. Esta muestra será analizada por científicos del British Antarctic Survey (BAS) en Cambridge con el objetivo de obtener información clave sobre la historia climática del planeta.
La muestra cilíndrica, extraída de las profundidades de la capa de hielo antártica, contiene en su interior rastros de polvo, ceniza volcánica y diminutas algas marinas atrapadas cuando el agua se congeló. Estos elementos podrían ofrecer pistas sobre temperaturas, niveles del mar y patrones de viento de hace más de un millón de años.
“Este es un período completamente desconocido de la historia de la Tierra”, explicó la doctora Liz Thomas, jefa de investigación de núcleos de hielo de la BAS. El análisis de estos núcleos, que son tan claros que se puede ver a través de ellos, podría proporcionar datos fundamentales para entender cómo ha cambiado el clima global a lo largo del tiempo.
Durante siete semanas, el equipo científico derretirá lentamente el hielo, mientras los laboratorios utilizarán técnicas avanzadas como la espectrometría de masas con plasma acoplado inductivamente (ICP-MS) para identificar más de 20 elementos y trazas metálicas. Esto incluye tierras raras, sales marinas, elementos marinos y residuos de erupciones volcánicas.
De la Antártida a Europa
La extracción y transporte del hielo fue una tarea internacional de alto costo. Los núcleos, cortados en secciones de un metro, fueron trasladados desde la base Concordia en la Antártida Oriental hasta Cambridge, pasando por barco y camiones refrigerados. Instituciones científicas en Alemania y Suiza también recibieron porciones del mismo núcleo, que tiene una longitud total de 2.8 kilómetros.
Según los investigadores, el hielo podría contener evidencia de un período de hace más de 800.000 años, cuando los niveles de dióxido de carbono podrían haber sido tan altos —o incluso superiores— a los actuales, aunque de origen natural.
Un registro climático sin precedentes
El estudio se centra en una etapa crucial de la historia climática del planeta: la Transición del Pleistoceno Medio, ocurrida entre 800.000 y 1.2 millones de años atrás. Durante ese período, los ciclos glaciales de la Tierra cambiaron bruscamente: pasaron de producirse cada 41.000 años a cada 100.000 años. Las causas de esta transformación aún no se comprenden del todo.
Los científicos esperan que este hielo permita entender cómo variaban los niveles del mar, el tamaño de las capas de hielo y la relación con el aumento de gases de efecto invernadero. A diferencia de épocas pasadas, el incremento actual en estos gases ha sido causado por la actividad humana en los últimos 150 años, lo que sitúa al planeta en una situación sin precedentes.
La información extraída de este núcleo de hielo podría contribuir a prever con mayor precisión cómo responderá la Tierra ante los cambios actuales y futuros en el clima global.




