El Banco Mundial redujo su proyección de crecimiento para la economía global en 2026 y advirtió que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán está presionando los precios de la energía, elevando la inflación y debilitando las perspectivas de expansión en buena parte del mundo.
Según el más reciente informe del organismo, la economía mundial crecería 2.5 % este año, el ritmo más bajo desde la pandemia de covid-19. La nueva estimación representa una desaceleración frente al crecimiento registrado en 2025 y confirma un escenario internacional más complejo para gobiernos, empresas y hogares.
Uno de los principales factores detrás del ajuste es la crisis energética provocada por la guerra en el golfo Pérsico. El bloqueo del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo y otras materias primas, ha provocado un fuerte aumento en el precio del crudo y de los combustibles. De acuerdo con el reporte, el petróleo se ha encarecido más de 35 % desde el inicio del conflicto.
El Banco Mundial también prevé que la inflación global suba hasta 4 % en 2026, impulsada por el incremento en los costos de energía, fertilizantes y alimentos. El organismo advirtió que, si las interrupciones en el suministro energético se profundizan y se combinan con tensiones financieras, el crecimiento mundial podría caer hasta 1.3 %.
Países en desarrollo, los más expuestos
El impacto sería más fuerte para las economías en desarrollo, que enfrentarían menor crecimiento, más presión fiscal y mayores costos de financiamiento. El Banco Mundial estima que estos países crecerán 3.6 %, ocho décimas menos que el año anterior.
Las economías del golfo Pérsico directamente afectadas por el conflicto serían las más golpeadas, con una caída del crecimiento desde 3.9 % en 2025 hasta un nivel cercano a cero en 2026. El organismo advierte además que, al cierre de este año, una cuarta parte de las economías en desarrollo y un tercio de las de bajos ingresos podrían terminar siendo más pobres que antes de la pandemia.
Estados Unidos resiste mejor que Europa y China
Dentro de las economías avanzadas, Estados Unidos tendría uno de los mejores desempeños, con una expansión estimada de 2.2 %, aunque también mostraría señales de desaceleración. En contraste, la Unión Europea apenas crecería 0.8 %, mientras que China avanzaría 4.2 %, una cifra considerada baja para el tamaño y las necesidades de su economía.
El Banco Mundial señaló que la incertidumbre comercial, las tensiones geopolíticas y los efectos climáticos siguen siendo riesgos importantes para la economía global. Ante este panorama, recomendó a los países impulsar inversión en infraestructura, capital humano, digitalización y condiciones que favorezcan la creación de empleo.
Pese al tono pesimista del informe, el organismo destacó que la inteligencia artificial, la inversión en energías limpias y los acuerdos comerciales regionales podrían ayudar a sostener el crecimiento en los próximos años. Además, informó que dispone de entre $50,000 millones y $60,000 millones para apoyar a países en desarrollo en la protección de poblaciones vulnerables, empresas y actividades agrícolas.

