
Arabia Saudita, Jordania e Irak reportaron nuevos ataques con drones dos días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, suspendiera una campaña de bombardeos contra Irán que se había prolongado durante casi dos semanas.
Las autoridades sauditas informaron que interceptaron drones dirigidos contra instalaciones petroleras de la región oriental y otros objetivos ubicados en Riad. El Gobierno afirmó que los dispositivos fueron lanzados desde Irak por grupos armados respaldados por Irán.
Jordania también aseguró haber derribado dos drones, mientras que fuentes de seguridad iraquíes reportaron ataques contra campamentos de grupos kurdos iraníes de oposición en el norte del país. Las autoridades no determinaron inmediatamente quién ejecutó estos últimos ataques ni si los incidentes estaban coordinados.
Los nuevos movimientos mantienen la tensión regional, pese a la pausa anunciada por Washington. Diferentes países han reforzado sus sistemas de defensa aérea ante el riesgo de que drones o misiles alcancen instalaciones militares, zonas urbanas o infraestructura energética.
Irán afirmó que mantendrá suspendidas sus ofensivas mientras continúe la pausa estadounidense, pero aseguró que todavía controla el tránsito por el estrecho de Ormuz. La suspensión de los bombardeos también provocó una caída cercana al 6.5% en el precio internacional del petróleo Brent, debido a una reducción temporal de los temores sobre el suministro.




